¿Qué sabes tú de mis tristezas?

¿Qué sabes tú de mis tristezas? Una pregunta que todos nos hemos hecho alguna vez, o tal vez más de una. Esa aparente incapacidad de colocarnos en el espacio que ocupan los sentimientos del otro, la imposibilidad de afrontar los envites ajenos como propios, es lo que da título a la obra que hoy nos ocupa. Si esto lo atravesamos por el filtro de las relaciones paterno filiales, el resultado es, si cabe, aún más doloroso. Pero también más cercano, más reconocible.

Con esta premisa nace ¿Qué sabes tú de mis tristezas?, montaje que estuvo programado en la mítica sala La Pensión de las Pulgas y que continúa con su segunda temporada en Espacio Labruc.

¿qué sabes tú de mis tristezas?

La pieza se adentra en la historia, – o más bien en la manera en que cada una se enfrenta a sus circunstancias -, de María José y Ana Belén, dos hermanas de un pueblo de La Mancha. Con motivo de un importante acontecimiento, las vidas de ambas – separadas desde hace algún tiempo – están a punto de volver a unirse. El público asiste al relato en primera persona de cómo han sido estos años para cada una de ellas, cómo la personalidad de cada una ha trazado un camino diferente al de la otra. Todo ello con una madre fría y áspera como telón de fondo, como raíz de dos vidas paralelas.

Inspirado en textos de Roy Galán, el texto de Ariadne Serrano – también una de sus protagonistas – se sumerge, como el título que le da nombre, en las tristezas de dos jóvenes obligadas a madurar antes de tiempo, lanzadas a la vida adulta sin analgésicos. Sorprende la madurez y sobriedad del relato dada la juventud de su autora, pues Serrano es capaz de hablar de sentimientos universales e inherentes al ser humano con extraordinaria soltura.

Así, asistimos a un ramillete de estados por los que pasan las hermanas, como la pérdida, la necesidad de una figura que nos proteja, el dolor de crecer solo, la capacidad de volar o la parálisis ante ese vuelo, el miedo, los amores que calan tan hondo que nunca otros serán iguales. Pero si algo llama la atención de la dramaturgia, es el excelente dibujo de un personaje que no aparece en escena. Vivencia a vivencia, recuerdo a recuerdo, se va poniendo un rostro invisible a una madre ausente dentro y fuera del escenario. 

¿qué sabes tú de mis tristezas?

Pedro Ayose y Paula Amor se encargan de la dirección, marcada por la búsqueda de la intimidad y poniendo especial atención en lo cotidiano de los personajes que tienen entre manos. Con un hábil uso del espacio, dirigen la mirada del espectador y hacen que transite por el momento exacto que revive cada actriz, creando lugares comunes y otros alejados, entrando y saliendo de la habitación en la que conviven estas hermanas. Consiguiendo, apoyados también por texto, equilibrar la balanza con momentos de cierta comicidad para que el respetable coja aliento.

Como mencionábamos, Ariadne Serrano, además de dar forma al texto, también se pone en la piel de María José, un personaje al que dota de encanto y carisma. La actriz perfila a una chica tímida, tierna y con una mochila cargada de miedos,  y lo hace otorgándole verdad en cada palabra. Por su parte, Ana Rujas sitúa su personaje como contrapunto, obteniendo como resultado una mujer aparentemente fuerte que encierra tanta fragilidad como sus ojos esconden. Emociona la dureza de sus gestos, lo amargo de su voz y el fascinante ejercicio de contención que realiza en momentos que otra actriz llevaría por el camino del exceso. Ambas hacen gala del “menos es más” y acarician la piel del público con sus interpretaciones.

¿Qué sabes tú de mis tristezas? es, en resumen, una obra honesta, sencilla en el más estricto sencillo de la ausencia de artificios, y que emociona sin grandilocuencias; dos buenas actrices, una dirección preciosista, un texto con calado y el sentir localista para hablar de emociones universales.

Aún quedan dos oportunidades de ver esta propuesta los domingos 20 y 27 de noviembre a las 19:00h en Espacio Labruc.

 

 

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