Sole…sola, la soledad del yo virtual

sole sola¿Hasta qué punto marca la vida de una persona el nombre que le ponen? “Soledad, vaya un nombre de mierda”, repite casi como una letanía Sole, la protagonista de la obra que hoy ocupa esta crónica.

A través de la comedia, Sole…sola aborda un momento concreto de la vida de Sole, una mujer de treinta y cinco con relativo éxito en las redes sociales gracias a su videoblog de moda y belleza. Instalada en la casa de su amiga Bárbara, una popular actriz, Sole escribe a sus fieles seguidoras, quienes no podrían sospechar lo más mínimo la terrible situación personal por la que en realidad pasa.

Carlos Crespo escribe un hilarante texto valiéndose del monólogo, un concepto denostado, o cuanto menos malinterpretado por determinado tipo de público. Sería una error definirlo únicamente como monólogo, pues dentro de esta propuesta se dan la mano el soliloquio y la conversación con otras voces. Sole no está sola, al menos en lo que al texto se refiere, pues la acompañan los ecos de su madre o su abuela, de sus seguidoras, de su mejor amiga, etc. Crespo radiografía, sin pelos en la lengua y con un afilado sentido del humor, una sociedad que tiende al individualismo y en la que no hay lugar para el término comunidad más allá de las redes sociales. Paradoja ésta, la de comunicarse con cientos de personas a través de una pantalla y desde la más absoluta soledad.

sole_solaSole sola transita por el camino de la comedia más mordaz a través de los sueños frustrados del perdedor, sirviéndose de la tristeza y el patetismo que parece otorgar el fracaso. Reflexiona no solo sobre eso, sino de otras muchas aristas como la cobardía que hay detrás del anonimato, la envidia, la obsesión por un ideal estético, la lucha interior entre lo racional y el impulso más animal o la creación de esos mundos perfectos que dibujamos en nuestros perfiles de facebook o instagram.

Natalia Mateo dirige esta pieza y lo hace dotándola de un ritmo vertiginoso, dando espacio a los momentos más dramáticos en los que el respetable toma un respiro, o se queda sin él. Conocedora del oficio, Mateo lo pone al servicio de su actriz, sabedora de que esta es, entre otras, su gran baza.

La actriz Úrsula Gutiérrez es la encargada de dar vida a este personaje de extremos, y lo hace para deleite de un público que se rinde ante su impresionante trabajo. Gutiérrez es capaz de enfrentarse a una mujer desequilibrada, folclórica, frágil y tremendamente caótica con una naturalidad y vis cómica apabullantes. Excelente también el trabajo corporal.

Sole…sola es, en definitiva, una propuesta muy destacable en la cartelera madrileña con la que reír, a carcajadas en ocasiones, pero con la que llevarse a casa algo más que la evasión de la comedia.

La obra puede verse en el Teatro Lara todos los lunes a las 20:15h.

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