Cerda

Cartel de "Cerda"

A estas alturas casi todo Madrid conoce el éxito de “Cerda”, la obra que desde su estreno el año pasado lleva imparable en la cartelera del off. Tanto es así que Inma Cuevas se alzó como ganadora del Premio de la Unión de Actores a la Mejor Actriz Secundaria por su trabajo en “Cerda“. Tras su paso por la mítica La casa de la portera, da el salto al Teatro Alfil. Si aún no has sido de los afortunados en disfrutar de esta joya, te damos unas cuantas razones más para no perdértela ahora que vuelve.

Decimos disfrutar porque en esta obra se disfruta, y mucho, aunque también hay lugar para temas más trascendentes, pero eso lo contamos más adelante. En cuanto al “maravilloso mundo” del que os hablamos, solo cabe decir que es la gran baza de este espectáculo, un universo delirante con un sinfín de referencias estéticas, cinematográficas, musicales, etc. Pero de este asunto también os hablamos a continuación.

Un convento, una madre superiora, tres monjas y una nueva aspirante son los personajes alrededor de los cuales gira el hilo argumental de la obra. La historia de cada una de estas hilarantes monjas son la excusa perfecta que Juan Mairena ha elegido para hablar de un montón de temas, para abrir en canal al ser humano y mostrar lo peor y lo mejor de él. Pero no se lleven a error, “Cerda” es, principalmente, una comedia muy divertida en la que los momentos desternillantes se suceden.

Si hubiéramos de elegir una calificativo para definir esta historia, sin duda escogeríamos una de nuestras palabras favoritas: mamarracha. Pero en el sentido más kitsch del “mamarrachismo”.

Como decíamos antes, Juan Mairena ha elaborado todo un cosmos alrededor de “Cerda” cargado de referencias que lo nutren y lo ensalzan. El surrealismo, el mundo zombie, la cultura de internet, el estilo barroco y “retrochoni” de una iglesia demodé, el pop, la música de Madonna o la gran diva italiana Mina, se mezclan en un cóctel molotov de una agudeza e ironía memorable. A veces hasta Almodóvar está presente, hay momentos en los que la madre superiora (Dolly) recuerda a la Julieta Serrano más histriónica de “Mujeres al borde de un ataque de nevios” suplicando su traslado a la “López Ibor”.

Pero “Cerda” es mucho más que una comedia fácil, pues toca temas de calado más hondo. Sin pretender ser una feroz crítica a la Iglesia, sí pone de manifiesto la podredumbre y el “porcinismo” de ésta en momentos claves de la historia. Una Iglesia que se encargaba de dar cobijo a niños huérfanos, pero también se aprovechaba de ellos. Una Iglesia que da especial trato a familias acaudaladas a cambio de un buen saneo del cepillo. Una Iglesia que adoctrina con mítines que ya nadie cree, y con hipócritas moralinas de predicadores contemporáneos.

Y entre estos derroteros y otros que pasan más desapercibidos como la sexualidad en el mundo monacal, no podemos dejar atrás el lirismo de algunas escenas de la obra. Poesía con la que Mairena inhunda el texto de bellas imágenes, de niñas jugando, de mares a través de ventanas que no existen, de agujeros negros…

Las interpretaciones de estos cinco actores son brillantes, desde la perfecta Dolly en su enfermizo papel de madre superiora, hasta la misteriosa Soledad Rosales. Un trabajo actoral brillante el de un reparto en estado de gracia, nunca mejor dicho.

Y si con todo esto no os ha entrado la curiosidad en el cuerpo para acercaros a ver esta obra, pues qué queréis que os digamos: que una cerda, es una “Cerda”.

En en Teatro Alfil todos los sábados a las 20h y los domingos a las 20:30h.

 

 

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