Ascensión y caída de Mónica Seles

Continuamos con nuestra sección “La Pluma Invitada” donde desde Mi Butaquita queremos compartir críticas teatrales de profesionales que invitamos a colaborar. En esta ocasión la periodista María S. Robles del blog www.madrider.es nos trae su visión de este fascinante montaje que pudo disfrutar en La Casa de la Portera, aquí os dejamos su estupenda crítica. Y os invitamos a conocer madrider.es, un blog donde conocer los mejores planes para disfrutar de Madrid.

ASCENSIÓN Y CAÍDA DE MÓNICA SELES, EL PARTIDAZO DEL SIGLO

Por María S. Robles.

ascensionLo que hace Antonio Rojano con la crisis que ha atenazado y atenaza a España es un sobresaliente ejercicio de transversalidad, que diría mi profesora de creación literaria. Es un enfoque tangencial de un tema que, a estas alturas, ya está muy manoseado. ¿Cómo escribir sobre la crisis económica sin caer en el cliché? ¿Sin contar de nuevo la misma historia? Pues si no saben la respuesta y se quedan en blanco: “Ascensión y caída de Mónica Seles”. Aprenderán de teatro y de originalidad y de que un buen arquitecto de las palabras y los pensamientos puede hacer lo que quiera con estos tres conceptos dispares: el tenis, un fantasma y la crisis.

Quien no haya estado en La Casa de la Portera ya está tardando en ir. Al salir del teatro anoche tuve una de esas revelaciones que te provocan un escalofrío: ¿cuántas son las posibilidades de disfrutar de una espacio tan peculiar como el que ofrece este piso antiguo del centro de Madrid donde vivir la experiencia del teatro trasciende la cuarta pared, la proximidad y cualquier teoría sobre la dramaturgia? Pues como no son muchas, repetimos: “Ascensión y caída de Mónica Seles”. Un montaje que aúna la tensión, lo cómico, el drama y lo inesperado en dos habitaciones que nos harán sentirnos dentro de una estrafalaria peluquería, en la intimidad reflexiva de una joven, la casa de una mujer adinerada y en un partido de tenis de lo más expectante, tal es el duelo de interior que se establece entre las dos mujeres interpretadas por Rocío Marín y Nerea Moreno, a quien podemos recordar de series de televisión como “Aída”, “Águila roja”, “Hospital Central” o “El comisario”, entre otras.

Víctor Velasco, célebre por dirigir y versionar textos como “El chico de la última fila” de Juan Mayorga, realiza un destacado trabajo con las actrices sobre las cuales no existe el match-point, esto es, en tenis y otros deportes, el tanto que da la victoria a un jugador o a otro. El poder de las dos mujeres en el escenario está tan equilibrado que la obra se halla la mayor parte del tiempo en un punto de energía tan alto que, en ocasiones, puede resultar hasta abrumador. El texto, además, le queda como un guante a Nerea Moreno, quien interpreta a Candela, un personaje que se come a los espectadores, boquiabiertos en cuanto la ven salir, y encantados con su desorbitante verborrea y mordaz discurso.

En definitiva, un texto que te coge por las solapas, una situación que va de misteriosa para arriba y un careo de dos actrices en torno a un fantasma que parece salido de una película de Almodóvar que no te puedes perder este mes en esa casa que podría ser de tu abuela y en la que te sientes un poco como cuando ibas a visitarla: intimidado y mimado a la vez, cómodo y absorto por el discreto encanto de lo vetusto.

¿Dónde? La Casa de la Portera (Calle Abades, 24. Metro: Embajadores / La Latina).
¿Cuándo? Martes de marzo a las 20.30h.
¿Cuánto? 15€. Reservas: Teléfono 649397571 (de 11h a 14h y de 17h a 20h) o entradasymas.com.

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