El disco de Cristal

discoEs fácil encontrar comedias ligeras, de hecho se ha convertido casi en requisito indispensable para programar en gran cantidad de salas, que ante el miedo del fracaso cierran sus puertas a otros géneros optando por lo comercial, perfectamente comprensible, por otro lado. Lo difícil, o así lo cree el que escribe, es dar con una comedia, que además de hacer reír a carcajadas cumpliendo el cometido de su género, remueva un poco los cimientos que a veces damos por hecho y que creemos tan afianzados.

Una vez oí a Antonia San Juan decir que cuando los espectadores vieran sus espectáculos unipersonales, no quería que salieran pensando en lo graciosa que es, si no ¡qué hija de puta es Antonia San Juan! Por todo lo que ha dicho, por todo con lo que se ha metido. Esto mismo, o algo similar, es lo que ha debido pensar Secun de la Rosa en “El disco de cristal“, adaptación de la obra “El zoo de cristal” de Tennesse Williams. Secun escribe, dirige y protagoniza una obra cuyo texto es un dardo directo al epicentro de los grandes temas intocables, de la sagrada institución que resulta la familia.

Tomy Tomás es un cantante melódico que en horas bajas intenta ganarse la vida actuando en pequeños conciertos de bajísimo presupuesto. Para ello cuenta con la ayuda de su hija Goyita, cuya cojera le provoca una profunda timidez  y, por tanto, problemas de socialización; y de Pere, su hijo mayor que en el fondo desea volar libre y desprenderse de una familia que le ahoga. Es aquí donde nace la auténtica crítica, en el seno de una familia envenenada por el abandono. Una reflexión en clave de comedia sobre los lastres arrastrados por padres que, de manera casi inconsciente y autómata, intentan que los hijos sean la prolongación de sus sueños frustrados. Unos padres que de algún modo hacen responsables a los hijos de los sacrificios que han hecho, y lo que es peor, de sus fracasos.

Y es que el fracaso es uno de los fantasmas que sobrevuelan durante toda la función, un fracaso que va más allá de la ausencia de éxito profesional, tocando a los personajes de una manera u otra. La sombra que éste proyecta se observa casi obsesivamente en la figura de un padre cuyo único afán es que sus hijos no vivan su decepción, pero que con ello no puede si no arrastrarles hacia el mismo fin. Llama la atención también que todo ello se desarrolle bajo los focos del falso escenario del bolo que realizan esa noche, donde todo se intenta ocultar bajo los brillos y las sonrisas, aunque estalle en directo. Preciosa referencia a los sentimientos de cartón piedra que cobran vida bajo el famoso lema “el show debe continuar”. Esta acidez y mordacidad de la obra, con la que el respetable no deja de reír, también está aderezada a base de ironía con otros temas como el de andaluces y extremeños que emigraron a Barcelona.

En el terreno de la interpretación hay que destacar la maestría con la Secun de la Rosa da vida a ese padre de familia que viaja entre la frustración, la comicidad y el delirio. Por su puesto estupendo el trabajo del joven Xavi Melero en un personaje más comedido pero más rico en matices, más atormentado. Ana Hurtado está simplemente maravillosa, tierna, cómica, adorable. En definitiva, “El disco de cristal” es un cóctel muy recomendable con grandes dosis de humor inteligente, un frasco de píldoras que invitan a la reflexión, grandes interpretaciones, canciones en directo de la mano de Pablo Méndez y la estela de la gran diva Mina.

Puedes disfrutar de “El disco de cristal” todos los viernes a las 20:30 y sábados a las 19:30 en el Teatro Lara hasta el 1 de noviembre

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