Ángeles

Cartel de "Ángeles"

Cartel de “Ángeles”

Con la Iglesia hemos topado, esto es lo que uno piensa cuando entra en Teatro del Arte para ver  “Ángeles“, pues la sala se convierte en la casa del Señor en la hora y media que dura la obra. La reafirmación de la frase hecha con la que abrimos esta crítica viene a los pocos minutos, cuando se inicia la batalla dialéctica entre sacerdote y monaguillo.

“Ángeles”, de José Ignacio Serralunga, gira en torno a las confesiones que un monaguillo hace al sacerdote de la la iglesia de la que es fiel feligrés. Una de estas conversaciones en las que Dante pide consejo al padre Pedro en relación a un problema de su mujer, termina por ser el punto de inflexión en la relación de estos dos hombre, dando lugar a una descarnada lista de reproches, mentiras y secretos.

Este es el punto de partida de una historia, que como reza su sinopsis, camina entre lo humano y divino, entre verdad y la mentira. El texto de Serralunga pretende ahondar en cuestiones más trascendentales tanto del mundo eclesiástico como del fervor del creyente, consiguiendo una cruda crítica a ciertos aspectos que rodean la moral cristiana. Pero el maniqueísmo no invade la dramaturgia, pues al contrario de lo que pudiera parecer, se abordan tanto las luces como las sombras de ambos personajes. Pero no solamente se ponen de manifiestos fortalezas y debilidades de los hombres de fe, siendo el maltrato a la mujer el telón de fondo de este montaje y la figura de la mujer como moneda de cambio.

Fede Rey y Jaime Reynolds. Imagen: Mi Butaquita

Fede Rey y Jaime Reynolds. Imagen: Mi Butaquita

La dirección corre a cargo de Israel Criado, quien por primera vez se pone al frente de una producción propia, consiguiendo un resultado impactante. Criado juega principalmente dos bazas, o al menos es lo que uno apreció. La primera de ellas, y muy acertada, es el planteamiento cómico con el que comienza la obra, para después enfatizar el giro argumental sobrecogiendo a un público que espera algo más ligero. El segundo acierto de la dirección radica en la tensión que se mantiene hasta un final en el que el respetable no puede si no imaginarse mil y una trágicas consecuencias.

A Fede Rey, al que ya hemos podido ver en teatro, el personaje de sacerdote joven y atractivo que vuelve locas a las asiduas de la iglesia, le viene como anillo al dedo. No obstante, tampoco es un papel fácil, pues pasa de lo comedido a la liberación de la ira en cuestión de segundos resolviéndolo con gran aplomo. Jaime Reynolds se enfrenta con coraje y sale laureado. Llama la atención la credibilidad de la que hace gala en las escenas más violentas.

“Angeles” es, en definitiva, una apuesta arriesgada y diferente que da una vuelta de tuerca a las reflexiones sobre la moral y supone un tirón de orejas a los meapilas proliferantes en estos tiempos.

Puede verse los viernes de septiembre en Teatro del Arte a las 20h.

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