Confesiones a Alá

Cartel de "Confesiones a Alá"

Cartel de “Confesiones a Alá”

Siempre es difícil comenzar a escribir una crítica, pero si al hacerlo se agolpan las sensaciones, las emociones que el espectáculo a desgranar ha hecho florecer, se convierte en una tarea casi imposible.Como imposible es describir las dos horas de auténtico teatro que vivimos con “Confesiones a Alá“.

Confesiones a Alá” es la adaptación de la novela de Saphia Azzeddine que lleva por título el mismo nombre. La obra gira en torno a Jbara, una joven marroquí que vive en un remoto pueblo rodeado de montañas. A lo largo de dos horas va contando el devenir de su vida desde los quince años aproximadamente hasta los veinticuatro, siempre a través de conversaciones con Alá.

Arturo Turón es el encargado de la adaptación y dirección de este montaje. Turón ha dotado a esta historia de verdad y sensibilidad, acariciando el alma de un público que a veces se avergüenza de sí mismo. Es aquí donde radica uno de los grandes aciertos del texto, y es que a base de duras y bellas palabras, Jbara va dando puñetazos sin manos a las conciencias. Conciencias de un mundo que se ha olvidado de que existe otro mundo donde las personas han dejado de serlo para convertirse en vehículos a través de los cuales camina la miseria.

“Confesiones a Alá” habla de muchos temas, pero principalmente es una mirada íntima hacia el mundo de las mujeres en los países árabes. Mujeres que viven con el rostro tapado y a las que enseñan que los hombres siempre estarán en un nivel superior, aceptando así que éstos pueden hacer de ellas lo que deseen. Pero no es un discurso demagógico, si no una exposición brillante y sin rencor desde dentro, a través de una mujer que intenta encontrar explicaciones en Dios. Ardua es la labor de mostrar la evolución de una mujer que ve pasar su vida con más pena que gloria. Más aún cuando la que se retrata es la vida de una de esas mujeres para las que la línea entre la infancia y la madurez es tan fina que nunca llegan a saber en qué momento han pasado de una a otra, o si tan siquiera alguna vez estuvieron en cualquiera de ellas. Además de la maestría de su protagonista, la batuta de este joven director sobrepasa este primer obstáculo con creces.

Imagen de "Confesiones a Alá"

Imagen de “Confesiones a Alá”

María Hervás alcanza un nivel interpretativo propio de las damas del teatro que llevan una vida pisando las tablas. Especial mención merece su trabajo corporal. Gestos que a lo largo de los amargos acontecimientos que suceden en la vida de su personaje, van transformándose de rudos a elegantes, de inocentes a duros, de dulces a agrios. Su entrega en el escenario dio lugar a uno de los aplausos más largos y emocionantes que hemos vivido en mucho tiempo, y sin lugar a dudas, enormemente merecido.Esperemos ver a esta actriz en muchos más éxitos. De momento ya ha recibido el Premio Mi Butaquita como Mejor Actriz Revelación y a Mejor Interpretación Femenina en los Premios Teatro del Arte.

“Confesiones a Alá” está destinada a convertirse en uno de los éxitos de la cartelera madrileña, o al menos en erigirse como una de esas obras que, pasados los años, uno puede sacar pecho y decir orgulloso: “yo la ví”. Puedes disfrutar de este maravilloso montaje los miércoles de julio a las 22h. en el Teatro Lara.

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