Te invitamos a “Lavar, marcar y enterrar”

Cartel de "Lavar, marcar y enterrar"

Cartel de “Lavar, marcar y enterrar”

¿Te gustaría ver una obra de teatro en una auténtica peluquería? ¿Y si encima te proponemos una comedia negra con pelucas y mucho humor? Pues si te parece un plan perfecto puedes disfrutar de esta experienciapor la cara. Gracias a la compañía Montgomery tenemos una invitación doble para ver “Lavar, marcar y enterrar” este domingo día 8 de junio a las 20:30h en la peluquería Corta Cabeza (te lo dijimos, es en una peluquería de verdad).

Para participar y conseguir las dos entradas tan solo tienes que escribirnos a mibutaquita@gmail.com diciéndonos tu nombre y apellidos, número de teléfono, email y responder a la siguiente pregunta: ¿Cuál ha sido el cambio de look más raro que te has hecho o que has visto en algún conocido? La respuesta más original a juicio de Mi Butaquita será la ganadora. Tienes hasta el viernes 6 de junio a las 10:00h. ¡Ánimo!

“Lavar, marcar y enterrar” es una de esas obras en las que si cuentas demasiado corres el riesgo de desinflar el factor sorpresa, por lo que intentaremos ser breves diciendo lo esencial para que os pique la curiosidad. Lucas y Verónica, dos jóvenes y torpes ladrones, atracan la peluquería de  Gabriela, con ella y su neurótico empleado dentro. El sótano y el secreto que aparentemente guarda es el motivo por el que los atracadores están allí. Lo que no saben es que tanto la dueña del negocio, como las paredes que la han visto sobrevivir durante años, les depararán giros inesperados.

Juanma F. Pina escribe y dirige un texto divertido y mordaz que, a juicio del que escribe, bebe de Tarantino y Almodóvar. La obra se define como “una comedia de balas, calaveras y pelucas”, háganse una idea. Y cito estos referentes porque si algo tiene L.M.E es que resulta ser tremendamente cinematográfica en su narración. F. Pina lo consigue a través de flashbacks y con escenas en las que unos personajes no saben lo que otros hacen pese a estar juntos, y lo hace con un equilibrio perfecto entre el libreto y la puesta en escena. El espectador asiste a una comedia negra con un baile de entradas y salidas de esas en las que siente que perderse algún detalle será catastrófico.

Lee la crítica completa aquí.

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