Juan Caballero: “Hay que seguir creando, luchando y haciendo lo que más amamos”

Juan Cabellero. Fotografía: Manolo Pavón

Juan Caballero. Fotografía: Sergio Lardiez

Le conocimos en “¿A quién te llevarías a una isla desierta?” en la espléndida sala del caballo que fumaba en pipa (Garaje Lumiere). Desde entonces este joven actor palentino no ha parado de trabajar en cine, televisión y teatro; hablamos de Juan Caballero.

Estos días anda metido en varios montajes que le tienen bastante ocupado: “A las tres de la madrugada”, “Galáctica” y “Lavar, marcar y enterrar”. Entre tanto trabajo Juan ha sacado un hueco y nos ha contado muchos más detalles sobre estas obras y por supuesto, hemos hablado con él sobre su trayectoria profesional.

¿Qué va a encontrar el público que vea “Lavar, marcar y enterrar”?

Lo primero, un espacio diferente, puesto que se trata de una peluquería real: “Corta Cabeza“, que ya crea un marco incomparable al desarrollo de la historia. En cuanto a la trama es una historia divertidísima (al menos ensayando nos toca parar muchas veces por los ataques de risa) que cuenta como cuatro personas verán sus vidas cambiadas a raíz de un secuestro en esa peluquería. Cuatro personajes que están escritos de maravilla y no puedo ser más fan de los actores/compañeros que les están dando vida: Victoria Mora, Danai Querol y Mario Alberto Diez. Un lujo. La mejor definición de “LME”, como dice Juanma F. Pina, nuestro director y dramaturgo, es que es una comedia de balas, calaveras y pelucas.

¿Cómo es tu personaje en esta obra?

Lucas es un aspirante a policía (ha suspendido varias veces las pruebas de acceso) que junto a su chica encuentra la solución a sus problemas por medio de un robo, en el cual la peluquería tiene mucho que ver. Es un joven cansado del momento actual que le ha tocado vivir, sin posibilidades de crecimiento, pero con un sueño de mejorar y encontrar una vida nueva. La noche en la que sucede el robo/secuestro le abrirá los ojos a un mundo que hasta ahora desconocía.

La historia se desarrolla en una auténtica peluquería. Para los actores, ¿es un aliciente trabajar en estos nuevos y alternativos espacios?

En este caso, al tratarse del espacio real ayuda muchísimo. Los sitios como la “Casa de la Portera”, el microteatro o este dan una cercanía increíble para el público que lo ve desde fuera. En este caso la peluquería es un personaje más, no hay decoración ni atrezzo adicional sino el espacio en sí mismo, que se usará tal y como lo dejen por la tarde los peluqueros después de su jornada. Creo que desde fuera ya creará una sensación de realismo y voyeurismo total. Estaremos todos los viernes, sábados y domingos de mayo y junio.

Cartel de "Lavar, marcar, enterrar"

Cartel de “Lavar, marcar, enterrar”

También podemos verte en “Galáctica” en Selectos Puraenvidia. El proyecto iba a estar programado unas cuantas fechas y seguís prorrogando. ¿A qué crees que se debe su éxito?

Nunca pensamos que “Galáctica” iba a tener esta vida tan larga, siempre he creído que es una historia sin pretensiones pero llega de una manera curiosa al espectador a pesar de no ser “fácil” de primeras. Quien quiera saber más debe leer la reseña que hicisteis hace un tiempo que describe a la perfección de qué va “Galáctica”. El “éxito” puede deberse al inteligente texto de De Ferran Bex y Mentxu Romero, y sobre todo al equipo que han juntado las chicas de Trama Teatro: Roberta Pasquinucci, María Kaltembacher, Mario Rebollo, Aina de Cos y Mentxu Romero. Si además contamos con un espacio como “Selectos Puraenvidia” que le da un toque inquietante y especial y la dirección de Ferrán Bex y Abel Zamora ya está todo dicho.

Nosotros, que ya hemos visto “Galáctica” sabemos que es una propuesta peculiar. Como actor, ¿afrontas este tipo de textos con mayor dificultad?

Es complicado defender según qué propuestas, y a veces como actores nos planteamos hasta el más mínimo detalle, pero yo creo que somos piezas de un todo y hay que confiar en el director que desde fuera tiene una visión global, lo único es darle siempre la mayor verdad posible e intentar descubrir cada noche por primera vez esa historia que viven los personajes, sin prejuicios ni miedos.
Con “galáctica” estaremos hasta finales de mayo.

Participaste en el corto “Ratas” y en la obra “¿A quién te llevarías a una isla desierta?”, ambos proyectos de Jota Linares. ¿Qué crees que aportan estos jóvenes autores? ¿Qué tiene Jota Linares en concreto?

Jota es un tío muy talentoso y trabajar con él siempre es muy especial. Nos conocimos en el cortometraje “Placer” y de ahí enganchamos “3,2, lo que hacen las novias” (Con Marta Hazas y Sergio Mur), “Ratas” (Con mi “hermano” David Tortosa y Macarena Gómez” y la obra de teatro “¿A quién te llevarías a una isla desierta?” (con María Hervás, Maggie Civantos, Pablo Cabrera y David Tortosa, de nuevo). Su universo es muy especial y cercano para el espectador, mezcla lo poético con la realidad más pura, y construye tan bien los personajes que calzarse en su piel es muy sencillo. Jota pertenece a un grupo de gente con ganas de contar, de crear, de juntarse con gente con las mismas ganas e ilusión que él por el teatro y el cine. Luchando a pesar de las trabas que nos ponen desde arriba.

Además pudimos verte en “Autostop”, en la que te entregabas física y emocionalmente. ¿Es dura la creación de este tipo de personajes?

En “Autostop”, lo importante, como he dicho anteriormente, es la confianza en el camino que has elegido. En este caso Fran Arráez (el director), lo tenía muy claro, y desde el principio nos acompañó por este viaje maravilloso. Sabíamos que iba a ser arriesgado y que no todo el mundo sería capaz de meterse en la piel de “Jupe” y “Dana”. Para mí fue una suerte haber trabajado anteriormente con Mentxu Romero, y de conocer el universo de Carlos Be (el dramaturgo) para entender esta historia. Desde el principio Fran nos contó que nos iba a sacar de esos lugares poco visitados como actores anteriormente, y lo consiguió.

Juan Caballero. Fotografía: José Herrero

Juan Caballero. Fotografía: José Herrero

“Autostop” es una producción de “The Zombie Company“. Sus obras se caracterizan por un giro argumental en el que todo se da la vuelta. ¿Crees que es necesario en el teatro esta “especie” de juego con el público?

Creo que más que necesario es real: la vida nos sorprende en infinidad de ocasiones con esos giros, con actitudes no esperadas por el ser humano; muchas veces nos descubrimos a nosotros mismos pensando “por qué acabo de decir o hacer esto”. La realidad siempre supera la ficción. Y en este caso, el giro va muy implícito en ese viaje que llevan los personajes de la historia: ¿Cual es nuestro verdadero rostro: el que tenemos día a día o el que escondemos?.

¿Para cuándo la vuelta de este montaje?

En ello estamos, lo principal es cuadrar agendas. A día de hoy hay que estar en más de un montaje a la vez para poder llegar a fin de mes y siempre encontrar huecos es lo complicado. Pero morimos de ganas de retomarlo pronto. Y más cuando estas historias con un tiempo de poso hacen que al regresar encuentres mil matices más que antes desconocías.

¿Cuál ha sido el personaje más difícil de interpretar en tu carrera?

Creo que este último, por salirse del camino marcado que llevo siempre, o que me dan como actor: tierno, sensible, buen tío… El director de casting, Luis San Narciso, me dijo un día que él me daría un papel tipo Dexter, y me encanta que encuentren ese “maldad” detrás de ese aspecto que tengo. Mucha gente ha valorado la valentía del trabajo, y creo que ese es buen indicativo de que como actor estás llevando las cosas por donde quieres llevarlas… por el camino menos fácil y cómodo.

¿Con qué directores de teatro te gustaría trabajar? ¿Y compañeros?

La verdad es que yo estoy feliz de trabajar con quién apueste por mí y sepa guiarme con mimo y a la vez mano dura. Y con los compañeros, pues con todos aquellos que sepan que estamos en el mismo barco, que sean generosos y entregados. No voy a decir nombres porque la lista es larga, muy larga, y no me gustaría dejarme a nadie. Hasta ahora he tenido mucha suerte con las personas con las que me he topado. Soy un tipo afortunado.

¿Algún proyecto que puedas adelantarnos?

Los sábados 26 de abril y 3 de mayo sigo con el microteatro “A las 3 de la madrugada” en el “Escondite teatro” junto a Antonio Zancada y Gala García-Cuerva, que así mismo dirige. Una pieza de 15 minutos que me ha obligado a trabajarme un acento diferente al mío, y bueno, como decía antes es un reto enorme y muy placentero cuando ves que funciona. Tengo dos obras más por confirmar, voy a ser la Inma Cuevas en versión masculina, pero aún no están confirmadas fechas ni cerrado el reparto. Os enteraréis seguro. Y a la espera de que los cortos que hice el año pasado viajen y se puedan empezar a ver por festivales.

Juan Caballero. Fotografía: Sergio Lardiez

Juan Caballero. Fotografía: Manolo Pavón

¿Podremos verte algún día en el otro lado, como autor o director?

Soy profesor de teatro en Parla, todos los miércoles, y llevo 4 años con ellos. Allí me he empezado a dar cuenta, mientras preparo las muestras de final de curso, de lo mucho que me gusta estar también al otro lado, así que no descarto para nada que algún día me lance (sería en teatro antes que en cine, eso sí). En cuanto a crear textos, en un grupo de entrenamiento de cámara fantástico en el que estoy metido  (Sónicos), alguna vez he escrito escenas cortas que no han quedado nada mal. Así que todo podría pasar.

Esta última pregunta es libre, puedes decirle lo que quieras a los lectores de Mi Butaquita.

Lo único que quería decir es que muchas gracias a la gente que como vosotros apoya el teatro, que a pesar de las épocas tan difíciles en las que vivimos, aportan su granito de arena para que nuestra cultura no caiga en el olvido, tanto como público como desde espacios como “Mi Butaquita”. Habrá que seguir creando, luchando y haciendo lo que más amamos. Gracias.

Desde aquí agradecemos a Juan su buena disposición y las bellas palabras que nos dedica. Por supuesto, le deseamos toda la suerte del mundo en cada proyecto que se embarque.

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