Marta tiene un marcapasos

Imagen de "Marta tiene un marcapasos". Álvaro Santos

Imagen de “Marta tiene un marcapasos”. Álvaro Santos

La nueva temporada teatral empieza pisando fuerte en lo que a grandes musicales se refiere, y es que, si hace apenas un mes que se estrenaba “Hoy No Me Puedo Levantar” con un lavado de cara total, ahora es el turno del musical basado en las canciones de otro importante grupo español como es Hombres G; hablamos de “Marta tiene un marcapasos“.

Dicen los fans del grupo que el musical está impregnada de la esencia de Hombres G y que invita a revivir aquella adolescencia ochentera plagada de canciones canallas, divertidas y con un puntito de chulería. Decimos que esto opinan los fans por dos motivos: el primero de ellos es que los fieles seguidores de los chicos de David Summers lo dieron todo en sus butacas, y en segundo lugar, porque debido a nuestra edad no hemos podido vivir esa época, aunque ya nos hubiera gustado.

Pese a no conocer esta década, ni las canciones que la hicieron gloriosa, como nuestros padres, lo bueno que tiene la música es que no entiende de generaciones, así que eso que llaman inconsciente colectivo está plagado de melodías que difícilmente escapan de la memoria.

Imagen promocional de "Marta tiene un marcapaos"

Imagen promocional de “Marta tiene un marcapaos”

El argumento es simple y directo; Marta (Claudia Longarte) es una chica que viaja desde México a España con el fin de conocer a su padre. Como bien dice la canción, tiene un marcapasos y debe cuidarse, razón por la cual viaja con su amiga Belén (Gloria Aura). En este viaje conocerán a personajes como Nico (Marc Parejo), Ringo (Leo Rivera) o Indiana (Tony Bernetti).

A lo largo de las tres horas que dura el espectáculo, canciones como Indiana, Sufre mamón, Venezia, Visite nuesto bar, Marta tiene un marcapasos, y así hasta un total de 22 populares canciones, se van sucediendo en una historia fresca, juvenil y con mucho ritmo. El musical está plagado de cuerpazos, mucho humor, una estética algo “teenager americana” y sobre todo unas cuidadas coreografías a cargo de Miriam Benedited.

La escenografía es uno de los puntos fuertes de este montaje, pues aunque a priori parece que la mayoría de la acción se desarrolle en una playa, los diferentes decorados y proyecciones se suceden de forma muy natural y sin grandes pretensiones, algo que se agradece, pues a veces en la sencillez está el éxito.

Imagen de "Marta tiene un marcapasos"

Imagen de “Marta tiene un marcapasos”

Con un reparto bastante correcto en general destacan la impresionante voz e igual actuacion de Marc Parejo en el papel de Nico y la comicidad del siempre acertado Leo Rivera, quien pone al público en pie a base de carcajada y buen hacer en un papel de esos que nos gusta llamar “caramelitos”. Personalmente supuso un descubrimiento la interpretación, y sobre todo la calidad vocal, de la televisiva Rocío Madrid. Estamos seguros de que no será el último musical en el que la veremos.

Y si después de todo esto no os animáis a pasaros por el Teatro Compac Gran Vía a disfrutar de “Marta tiene un marcapasos“, un musical 100% made in Spain, solo podemos deciros que os revolveréis entre polvos pica-pica.

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