Alicia Borrachero: “Hay momentos en los que no reconozco el mundo”

Cartel de "Desclasificados"

Cartel de “Desclasificados”

Llega al Teatro Bellas Artes uno de los primeros estrenos de la nueva temporada teatral, y lo hace en pleno mes de agosto; hablamos de “Desclasificados“. Una obra que el autor y director Pere Riera escribió hace nueve años como proyecto final de sus estudios de dramaturgia, y que ya ha cosechado éxitos con “Desclasificats”, el primer montaje en catalán de este texto.

Ponen cara a sus personajes tres actores con una extensa carrera. Joaquín Climent interpreta a un presidente del gobierno sobre el que pesa la sospecha de un oscuro delito. Por su parte, Jordi Rebellón encarna al jefe de prensa que intentará que la imagen de su presidente siga siendo intachable. Mientras, Alicia Borrachero es Silvia Galván, una íntegra periodista que se encarga de realizar la entrevista más importante de su carrera, haciendo todo lo posible por desenmascarar al presidente.

Hablamos largo y tendido con la protagonista femenina de este trío. Alicia gana en las distancias cortas, y no solo físicamente. Sus vivos ojos emanan inteligencia, rapidez. Nos pregunta por nuestro nombre al comenzar la entrevista, y de vez en cuando nos nombra mirándonos fijamente. Es esa clase de mujeres que captan rápidamente tu atención. Somos los últimos, la actriz lleva varias horas haciendo entrevistas, pero no mira al reloj en ningún momento y se extiende en sus respuestas. Os contamos todo lo que nos adelantó sobre “Desclasificados” y sus impresiones sobre otros temas.

Pere Riera advierte que “Desclasificados” no es una obra sobre política, ni sobre periodistas. ¿Qué encontraremos entonces?

Es difícil de definir, porque como todo buen texto no es lineal, aparecen muchos temas. No es un thriller político, aunque evidentemente se ven las relaciones entre la política y la prensa, pero la línea de acción de la obra pasa más sobre una reflexión sobre algo más hondo, que son esos valores a los que nos aferramos. Valores muy loables, pero que nos ciegan y no nos permiten ver al otro, juzgándole. Es una reflexión más humana que política.

Alicia Borrachero. Imagen: Mi Butaquita

Alicia Borrachero. Imagen: Mi Butaquita

“Desclasificados” habla de la traición de los valores personales. ¿Creéis que dentro del mundo de la información y de la política quedan personas de valores inquebrantables?

Sí, yo nunca perderé la esperanza.

Hablas de los valores. ¿Crees que además de económica, hay una crisis en este sentido?

Es de hecho la más profunda y a mí me entristece enormemente. Hay momentos en los que no reconozco el mundo. Ya no solo el mundo político, sino que no reconozco nada, ni la prensa, ni lo que veo en la calle. Se están perdiendo valores que estaban muy arraigados. Pero supongo que esto pasa por algo, y que de esto saldrá algo bueno para nuestros hijos, porque a nosotros, de alguna manera, ya nos han partido por la mitad.

La obra viene precedida por el éxito de público y crítica de “Desclasificats”, el texto original de Pere Riera. ¿Pesa ese precedente u os anima a mejorarlo?

Yo me lo he tomado con un impulso. Creo que si la historia ha funcionado  en otros lugares, de hecho se va a hacer en otros países, es un aliciente para nosotros. Personalmente no he querido ver nada, ni la Tv Movie que se hizo, ni “Desclasificats”, porque siempre se pega algo de lo que ves, así que yo prefiero verlo después, y hacer ese trabajo desde cero.

Alicia Borrachero. Imagen: Mi Butaquita

Alicia Borrachero. Imagen: Mi Butaquita

¿Cómo definirías tu personaje en “Desclasificados”?

Silvia Galván es una periodista top que ha luchado mucho por estar donde está. Muy buena, muy segura de sí misma. Temida y querida, con un gran prestigio profesional, pero sobre todo es una mujer de principios. Tiene una ética profesional intachable, y esa es su gran virtud, pero durante la función veremos que también será su gran pecado.

¿Crees que existe una información veraz que no pasa por los filtros de los intereses políticos de los medios?

¿Sabes qué pasa? Que es peor que todo eso, el problema es que no lo sé. Esa incertidumbre es lo peor. Antes me preguntabais si había personas íntegras, y supongo que sí, pero creo que al final el sistema es más grande.

Como ciudadana, ¿Crees que el hecho de recaer una acusación, o una sospecha de corrupción, es motivo para la dimisión de los políticos?

Depende de cuál sea la sospecha o la acusación, yo no soy nadie para decir esto está bien o esto está mal. Pero si me gustaría poder confiar en la humanidad de los políticos, en la integridad moral. Pero ya no de un partido u otro, en general.  Antes hablábamos de si había políticos íntegros, supongo que sí, pero es que tampoco lo sé.

Imagen promocional de "Desclasificados". David Ruano

Imagen promocional de “Desclasificados”. David Ruano

¿Dirías entonces que el gran problema es que no sabemos nada?

Totalmente, es que hay una desinformación sobre la veracidad. Como si el sistema se hubiera bloqueado. Lo que sí creo es que más importante que el sistema, son las personas. Sí pienso que la ciudadanía, las personas, y más de este país, como se ha demostrado en multitud de ocasiones, sacaremos el país adelante y eso será más fuerte que todo lo demás. Pero es un momento de mucho desconcierto, yo estoy muy desconcertada.

Cambiando de tercio. Formaste parte del reparto de “Agosto”, obra que ha cosechado un gran éxito  y con varios premios a sus espaldas. ¿Cómo fue esa experiencia?

Lo recuerdo como un regalo. Estar ahí con ese texto, con esas actrices, con ese casting al completo. La sensación de tener el teatro hasta la bandera todos los días, con una reacción maravillosa, es precioso. Pero claro, es difícil, porque después haces otras cosas que no tienen tanta repercusión. Fue muy bonito. Todos eran maravillosos, pero tengo que resaltar a Amparo Baró, como institución. Es un privilegio poder decir “yo trabajé con Amparo Baró”

Imagen promocional de "Agosto". David Ruano

Imagen promocional de “Agosto”. David Ruano

Además te permitió interpretar un personaje diferente a lo que nos tienes acostumbrados, quizá más frágil.

Sí, sí. Lo que pasa que con el tiempo me fui dando cuenta de que era la más fuerte de la familia, la que callaba y realmente cargaba con esa madre y ese padre. Yo decidí hacer una Aby alejada de la mujer con gafas de biblioteca. Encontré la clave al darme cuenta de que su fortaleza residía en aguantar, y eso hace que el carácter sea de otra manera distinta a esas mujeres con verborrea que suelo interpretar, es alguien que está en la sombra, aguantando el peso de los padres.

Cine, teatro y tv, ¿En cuál te sientes más cómoda?

Como me está encantando esta entrevista te voy a ser completamente sincera, odio esa pregunta (risas). En el teatro es donde están los grandes autores como Chéjov, Calderón, Ibsen, etc. Es como cuando eres pianista o violonchelista y te pones a tocar Beethoven, entonces aparece todo, lo que tienes sube y lo que no tienes se ve a la legua. El teatro es el medio natural del actor porque hay una experiencia viva, puedes decir vi que tal actriz se emocionaba en directo, o se equivocaba, o le temblaban las piernas. Pero también soy un animal televisivo porque me encanta y porque es lo que más he hecho, y llegas a más gente. El cine ni te cuento, con un parpadeo puedes contar todo. Yo no puedo elegir, porque todos los medios son vías para expresar tu trabajo. Ahora bien, lo más importante es la historia, puedes hacer teatro con un libreto espantoso, o Shakespeare en el cine. Lo ideal, estar en el Globe Theatre haciendo Lady Macbeth con Javier Bardem, pues claro. Pero como gusto me gustan todos los medios, porque lo que me gusta es actuar.

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